Lo más poderoso es la actitud, no es algo con lo que naces, es algo que se entrena, se aprende, se practica, y se refuerza día tras día, tú puedes lograrlo no importa en qué punto estés de tu vida.

No importa si ahora sientes que estás lejos de tus metas si hoy comienzas a pensar con más fe con más determinación y con más enfoque, estás moldeando tu futuro por eso empieza por dominar tus pensamientos.
¿Observa lo que te dices a ti mismo, te hablas con ánimo o con críticas? te concentras en lo que tienes, ¿o en lo que te falta? te permite soñar, ¿o te detienes antes de empezar? cambiar tu diálogo interno es el primer paso para transformar todo.
Recuerda esto tú eres el director de tu mente, no dejes que ideas viejas, negativas, o limitantes controlen tu vida, tú decides en qué enfocarte, tú eliges cómo pensar, y esa elección repetida una y otra vez te llevará a vivir con una mentalidad ganadora.
he visto en personas en todas partes, hay quienes ante situaciones difíciles caen en la autocompasión, y hay otros que con los mismos problemas o incluso peores, se levantan cada día con energía, agradecen lo que tienen y buscan con firmeza una nueva ruta.
La diferencia no está en las circunstancias; sino en la actitud mental y eso por suerte es algo que tú puedes cambiar. tener una mentalidad ganadora no es cuestión de motivación temporal, no es levantarte un día diciendo hoy si puedo y al siguiente rendirte.
Es algo mucho más profundo es una filosofía de vida es la decisión diaria de pensar con claridad de no permitir que los miedos o las críticas te paralice es entender que cada vez que eliges un pensamiento útil en lugar de uno negativo estás fortaleciendo un músculo mental que te hará más resistente.
En cada desafío esa fuerza se nota se siente y se transmite la gente te percibe distinto cuando actúas con fe y confianza en ti mismo, recuerda: Cuando cambias tu pensamiento no siempre cambian las circunstancias de inmediato, pero tú sí cambias, y cuando tú cambias tu manera de ver la vida, se transforma tu energía, sube tu forma de comunicarte mejora y tu actitud se vuelve más atractiva lo que con el tiempo abre nuevas oportunidades.
El pensamiento positivo no es un botón mágico es una práctica constante como regar una planta todos los días, no ves el cambio al instante; pero con paciencia y constancia florece.
Uno de los errores más frecuentes es rodearse de voces negativas personas que critican, que se burlan de tus sueños, que siempre se quejan o ven lo peor, eso contamina tu mente y así como cuidas lo que comes para no enfermar tu cuerpo, así también debes proteger lo que escuchas.
Es importante tener en cuenta a quién permites influir en tu mente, porque tu actitud, es tu activo más valioso, es lo que te sostiene cuando todo se derrumba, es lo que te permite continuar cuando otro se rinde.
Por eso debes de elegir con cuidado a quién escuchas, llénate de ideas positivas, de historias que inspiren, de audiolibros, charlas con personas que te eleven y te impulsen a crecer.
La mentalidad ganadora también se construye con hábitos pequeños, levantarte temprano a hacer ejercicio, escribir tus metas, repetir frases positivas, agradecer lo que tienes, a imaginar tus sueños.
No es una casualidad que la gente exitosa repita estos rituales diarios, lo hacen porque saben que su éxito empieza en la mente, y para tener una mente fuerte necesitan entrenarla, igual que un atleta entrena su cuerpo.
Si hoy comienzas con solo uno de esos hábitos y si lo mantienes durante treinta días notarás como tu energía cambia, cómo te vuelves más optimista, más productivo y enfocado, recuerda tu vida exterior siempre refleja tu mundo interior.
Si tu mente está llena de pensamientos negativos tu vida también lo estará, pero si empiezas a sembrar ideas de fe, esperanza, confianza gratitud y entusiasmo eso mismo verás reflejado en tus relaciones, en tus oportunidades y en tus resultados.


