CUANTO VALE TU LIBERTAD FINANCIERA

El arte de saber venderse

La gente que tiene problemas con todo lo que sea la venta y la promoción, por lo general es posible también haber tenido una mala experiencia en el pasado, con personas que se promocionaron a su costa de forma inadecuada.

Tal vez has recibido el rechazo al intentar vender algo a otras personas, o haber sido educados por sus padres en la creencia de que ensalzar lo propio no es bueno.

Se trata de una idea muy equivocada, sobre todo en lo referente al mundo de los negocios, los ricos están dispuestos a ensalzar sus virtudes y su valía, ante alguien que tenga a bien escucharlos, de modo que resulte extremadamente atractivo porque hablan y actúan con pasión y entusiasmo.

Las personas ricas son: Por lo general líderes y todos los grandes líderes son grandes promotores cualquier líder que no pueda o no quiera promoción, no será líder durante mucho tiempo, ya sea en la política los negocios los deportes o incluso como padre o madre.

Si crees que lo que tienes para ofrecer al mundo puede ayudar verdaderamente a la gente, es tu deber hacer que se entere el máximo número de personas posible, de este modo no solo ayudarás a otros, sino que además te harás rico.

La práctica de este punto consiste en mejorar el producto o servicio que ofreces siempre que sea bueno, y tenga posibilidades si no lo es, deséchalo y busca otro en el que realmente creas.

No evites los problemas, soluciónalos

El camino que conduce a la riqueza está lleno de recodos curvas desvíos y obstáculos, la mayoría de la gente no lo toma porque no quiere complicaciones ni responsabilidades.

El secreto del éxito es crecer tú, de forma que seas más grande que cualquier problema, la gente pobre se empequeñece ante los inconvenientes así que estos parecen mayores de lo que realmente son.

Siempre habrá problemas en tu vida, seas rico, pobre, o de clase media, el tamaño de estos obstáculos depende de cuánto crezcas tú, en cuanto a carácter cuanto más grandes sean los problemas que pueda resolver mayor será el negocio que podrás manejar, y en última instancia más riqueza podrás administrar.

Por otro lado, la riqueza no solo se crea, sino que también hay que saber conservarla y hacerla crecer, imagina que tú eres un contenedor de riqueza, si tu contenedor es pequeño y tu dinero es grande lo perderás.

Los ricos, no evitan los problemas no los esquivan, y no se quejan de ellos, las personas ricas y prósperas, se orientan hacia las soluciones y se esfuerzan por crear sistemas para que los problemas no se repitan en ese proceso.

Es importante describir por escrito un problema que estemos teniendo en nuestra vida para tomar acciones concretas que podamos emprender para resolver o al menos mejorar la situación.

Erradica tu baja autoestima.

Aprender a recibir de la gente cuesta, y esa es la razón principal por la que muchos no logran alcanzar su pleno potencial económico, los motivos de esa resistencia a la recepción de cosas positivas son varios; en primer lugar muchas personas se sienten indignas o no merecedoras de lo bueno, esta baja autoestima procede de nuestro condicionamiento y nos castigaremos subconscientemente a nosotros mismos porque estamos programados desde niños, que todo error tiene su penitencia esto explica por qué hay personas que limitan sus ganancias y por qué otras sabotearán.

La prosperidad es una de las principales motivaciones en las personas para hacerse ricas, es demostrar lo que valen a sí mismas, o a los demás, desde el punto de vista financiero, no hay nadie en cualquier caso que venga y te ponga el sello de valioso o no valioso.

Lo haces tú, y es simplemente ver tu perspectiva, si tú dices: Que eres valioso lo eres, recuerda que Vives dentro de tu propia historia.

Otra razón por la que a la gente le cuesta recibir, es porque le han enseñado que es mejor dar el dar que el recibir, pero no le han complementado que dando es como se recibe.

Estos dos deben de igualarse siempre mutuamente, por lo que han de ser también iguales en importancia, si no estás dispuesto a recibir estas arrancando de ti a quienes quieren darte.

Hazte muy rico y después, ayuda con tu dinero y tus conocimientos, a la gente que no tiene la oportunidad que tú tuviste, eso tiene mucho más sentido que estar sin una blanca y no ayudar a nadie, la práctica de este apartado es premiarse a uno mismo, al menos una vez al mes.

Haz algo especial que te guste, y que te haga sentir próspero y merecedor tu esfuerzo y de tu riqueza.

No cobres por tu tiempo, sino por tus resultados, no hay nada malo en obtener un sueldo fijo, a menos que interfiera en tu capacidad de ganar lo que mereces algo que ocurre a menudo, la seguridad de que cada mes entre en casa el mismo dinero tiene un precio y ese coste no es otro que la riqueza.

La gente rica prefiere que se le pague según los resultados que produce, creen en sí mismos, en su valor, y en su capacidad de servir a los demás. La gente pobre, necesita garantías.

Los pobres canjean su tiempo por dinero, el problema de esta estrategia es que tu tiempo es limitado y les pones techo a tus ingresos.

PENSAR EN GRANDE

Quien piensa en pequeño ya sea por temor al fracaso o al propio éxito no está viviendo conforme a su pleno potencial, tanto en términos de su propia vida como de su aportación a los demás.

La acción indicada para empezar a pensar a lo grande es que a anotes cuáles crees que son tus talentos naturales, deberás anotar también un mínimo de tres estrategias, con las que podrías solucionar los problemas a diez veces más personas de las que ahora abarcas en tu empleo o negocio.

Ver oportunidades y actuar

Con el dinero, al igual que en otros aspectos de la vida, cuanto más grande es una recompensa mayor es el riesgo; los ricos están dispuestos a arriesgar porque constantemente ven oportunidades.

La gente con mentalidad de rica cree que si las cosas no salen del todo bien siempre podrán recuperar su dinero; los pobres sin embargo esperan el fracaso carecen de confianza en sí mismos y en sus capacidades.

Ven obstáculos y prefieren no tomar riesgos hay un cierto elemento de lo que mucha gente denomina suerte que está asociado con el hecho de hacerse rico o incluso con prosperar en cualquier cosa.

No habrá suerte alguna que se ponga en tu camino a menos que adoptes alguna forma de acción una condición indispensable para tener éxito a nivel económico es hacer algo, comprar algo, o poner algo en marcha.

Aquello en lo que uno se enfoca, determina lo que se encuentra en la vida, céntrate en las oportunidades, y eso es lo que encontrarás. Por otro lado, los problemas que surjan por el camino los solucionarás en el presente, pero tu mirada debe estar siempre dirigida hacia tu meta.

Si quieres llegar a ser financieramente solvente, céntrate en ganar, en conservar, y en invertir tu dinero. Si quieres ser pobre, céntrate en gastarte el dinero; aquello en lo que te centras se expande, el miedo al fracaso hay que perderlo, ya que nadie sabe lo que sucederá en el futuro.

Es importante aplicar el principio conocido como: preparados apunten, fuego, la inversión del orden tradicional de esos factores significa que debes prepararte lo mejor, que puedas en el menor tiempo posible y pasar a la acción.

Después irás corrigiendo por el camino los fallos, lo importante es meterse en el juego con lo que tengas, desde donde te encuentres, este es con muchísima diferencia el mejor modo de aprender acerca de un negocio porque lo ves desde dentro.

La acción propuesta es: Precisamente saltar al ruedo, este método te permite aprender a hacer contactos que se te abran otras puertas, o puede que descubras que realmente no te gusta ese sector; nunca sabes por dónde saldrá el toro si no lo intentas.

Bendice lo que quieras tener

Los pobres miran a menudo el éxito de otros con resentimiento, con celos y con envidia, es como si creyeran que son ellos los que les convierten en pobres, y es el clásico discurso de las víctimas.

Los pensamientos y opiniones al entrar en tu mente no son buenos, ni malos, correctos ni incorrectos; pero al entrar en tu vida pueden influir tanto positiva como negativamente, en tu felicidad y en tu prosperidad, las quejas de los pobres no influyen en la felicidad o en la riqueza de los acaudalados pero sí en la propia prosperidad de los pobres.

No tienes por qué ser perfecto para hacerte rico, pero sí es necesario que reconozcas cuándo tu forma de pensar no resulta estimulante para ti o para los demás; en ese momento debes volver a centrarte rápidamente en pensamientos más constructivos.

Otra de las capacidades fundamentales necesarias para hacerte rico es la de generar confianza en los demás, la gente solo querrá hacer negocios contigo o adquirir tus productos o servicios si eres alguien en quien se pueda confiar.

Contra la visión negativa que algunos pobres tienen acerca de los ricos, estos deben ser personas centradas persistentes trabajadoras, buenas con los demás, comunicadoras, inteligentes y expertas en al menos un área o un tema concreto.

Las personas más ricas por lo general son también las más agradables y las más generosas, la idea de que toda la gente millonaria es en cierto modo mala no responde más que a la ignorancia.

Te animo a practicar las enseñanzas originarias de los ancianos de Hawái que motivan a bendecir aquello que quieras y que reúnen una serie de principios.

  1. El Mundo es lo que uno piensa que es.
  2. No existen verdaderos límites entre tú y tu cuerpo.
  3. Tú y los demás.
  4. Tú y tu fe en Dios.
  5. La energía fluye hacia donde diriges tu atención.

Ahora es el momento de poder Amar, de estar feliz con algo; todo el poder viene de Dios y nuestro interior.

Dime con quién andas y te diré quién eres

Aquellos que tienen éxito buscan a otras personas para brindarles una oportunidad y motivación además de darle los modelos de aprender, el modo más rápido y fácil de crear riqueza.

Es aprender exactamente cómo juegan los ricos al juego del dinero, imitar sus estrategias internas y externas te llevarán muy probablemente a obtener sus mismos resultados.

A menudo se encuentran personas que tienen un espíritu optimista, pero sus parejas o socios son todo lo contrario; se aconseja en estos casos no intentar cambiarles, sino trata tú de convertirte en su modelo de referencia; pues la energía tanto la buena como la mala es contagiosa,

Lo que ganan la mayoría de las personas negativas no va más allá de un veinte por ciento de la media de los ingresos sus amigos más optimistas, por esa razón sería mejor vigilar con quién nos relacionamos y elegir con cuidado con quién pasamos nuestro tiempo.

La gente rica anda con ganadores, la gente pobre con perdedores, la práctica de todo esto, consiste en leer la biografía de personas que aparte de ser ricas y prósperas, se deben de tener como modelo de inspiración.