LOS MALOS HABITOS FINANCIEROS MAS COMUNES

¿Alguna vez has elaborado una estrategia o plan financiero para construir paso a paso tu riqueza personal?

Las personas mayores suelen decir que ojalá pudieran volver hacia atrás para corregir los errores que cometieron en el pasado.

No podemos decir eso, ya que estas mismas personas que no pueden volver atrás, se encargan de decirnos cuáles fueron sus peores hábitos financieros y que de haber sabido los hubieran eliminado. ¿Te identificas actualmente con alguno?

1. Gastar demasiado dinero en cosas que no necesitaba.

Quien esté libre de este pecado, que tire la primera piedra. ¿Fue totalmente necesario beber hasta la saciedad cada fin de semana?,

¿Necesitaba cambiar realmente aquel coche que nunca me dio ni un sólo problema?, ¿me compensa estar a la última en terminales móviles siendo el primero en adquirirlos incluso a un precio superior?, y un largo e interminable sin fin de etcéteras.

2. No ahorrar y/o vivir al día.

Probablemente muy debido al punto anterior, aunque muchas personas deberán resolver este misterio llamado “el mago financiero”.

Si trabajas cobrando us$ 1.000, o su equivalente, pagas todas tus facturas y vives al día. Al cabo de 2 años, cobras us$ 2.500, o su equivalente, pagas tus facturas, dices que no tiras el dinero, pero sigues viviendo al día.

Se le llama el mago financiero porque si reconoce que no tira el dinero… nada por aquí, nada por allá, ¿dónde están los 1.500 que faltan?

3. Los juegos de azar.

No hablamos de ser un ludópata de casinos, tragaperras o bingos, sino únicamente de jugar a la lotería.

Muchas de estas personas reconocen que, si todo lo que han “invertido” en lotería, hubiese ido a parar a una cuenta de ahorros.

De haber abierto esa cuenta de ahorros después de 20 ó 30 años, hubiese sido como si ganarse la lotería. Recuerda lo que decía Warren Buffett: “Ojo con los pequeños detalles y gastos.”

4. Los llamados gastos Hormiga

Los gastos hormiga son esos pequeños desembolsos diarios que, aunque parecen insignificantes, se van acumulando y afectan de manera considerable nuestro presupuesto. Podrían ser el café de cada mañana en tu cafetería favorita, las suscripciones a servicios que apenas utilizas, o las compras por impulso que haces sin pensarlo mucho.

Son gastos tan diminutos que, a primera vista, no parecen representar un problema, pero a largo plazo, pueden convertirse en una fuga considerable de dinero.

Si uno suma todos esos pequeños gastos a lo largo de un mes o un año, se dará cuenta de que representa una cantidad significativa que podría haber sido destinada a ahorros o inversiones.

Por ello, prestar atención a estos detalles y controlar estos desembolsos es fundamental para mejorar nuestra salud financiera.

5. Pagar el mínimo de las tarjetas de crédito.

Muchos reconocen que las tarjetas de crédito, en algún momento, son muy necesarias por diversos motivos y que te pueden sacar de un apuro.

El problema viene cuando dejas el total de la deuda y pagas únicamente el mínimo.

Cualquiera de ellos nos aconsejaría que en cuanto consigas ahorrar algo de dinero, quítate la deuda cuanto antes, pues no hay nada más tóxico para la economía familiar que el pago de una tarjeta de crédito por cuotas mínimas.

6. Perder parte o la totalidad de los ahorros en una inversión.

Irónicamente, uno de los peores errores que puede cometer una persona dentro de un plan financiero sería el no invertir su dinero, y en este caso lo tenemos como un mal hábito, debido al resultado.

Claro que la mayoría de las personas que aseguran haber perdido su dinero en inversiones fue debido al tipo de inversión, ya que Casualmente, la mayoría de las personas que han picado, eran personas que temían a las inversiones de riesgo.

No obstante, algunas personas han perdido mucho dinero también en la bolsa al entrar en un mal momento del mercado o en la empresa equivocada, y esto nos lleva al último punto.

7. Debería haber dado más importancia a la educación financiera?

Muchos aseguran que estaban tan ocupados trabajando que nunca tuvieron tiempo de ganar dinero o de pensar en la forma de que su capital se multiplicaría.

Para conseguir eso hay que asumir riesgos, y para asumir riesgos hay que conocer el terreno donde nos movemos, y, por tanto, hay que ponerse al día (llamémosle estudiar o leer).

El resto de malos hábitos financieros prácticamente ya están dentro de estos puntos, pues algunos reconocen que han gastado incluso más dinero del que han ganado.

Otros que entraron en negocios a ciegas, aun sabiendo en el fondo que no saldría bien, pero la inmensa mayoría reconoce que, si pudiera volver atrás, aprenderían sobre finanzas, ahorrarían e invertirían más y gastarían menos.

8.Como dar más importancia a la educación financiera

Para dar más importancia a la educación financiera, es fundamental implementar una serie de estrategias que permitan adquirir conocimientos sólidos y prácticos.

Algunas recomendaciones para lograrlo:

  • Leer libros y artículos especializados: Existen numerosas publicaciones que abordan temas financieros de manera accesible y práctica. Elegir aquellos que sean reconocidos por su calidad puede proporcionar una base sólida.
  • Horrar por lo menos el 10% de los ingresos despues de las deducciones legales , pero antes de hacer pagos normales (Electricidad, Agua, electricidad, vivienda, entre otros).
  • Tomar cursos y talleres: Muchas instituciones, tanto presenciales como en línea, ofrecen programas educativos sobre finanzas personales y de inversión. Inscribirse en estos cursos puede brindar una comprensión más profunda y estructurada del tema.
  • Seguir a expertos financieros: Mantenerse al día con las opiniones y análisis de profesionales del sector puede ofrecer perspectivas valiosas sobre las tendencias y mejores prácticas en el manejo del dinero.
  • Practicar con simulaciones: Utilizar herramientas de simulación y aplicaciones diseñadas para la gestión financiera puede ayudar a aplicar los conocimientos adquiridos y a ganar confianza en la toma de decisiones.
  • Participar en comunidades y foros: Interactuar con otras personas interesadas en la educación financiera puede generar un ambiente de aprendizaje colaborativo, donde se compartan experiencias y consejos útiles.

Al poner en práctica estas recomendaciones, es posible desarrollar habilidades financieras que permitan tomar decisiones más informadas y estratégicas, contribuyendo así a una mayor estabilidad y crecimiento económico personal.

9. Leer y estudiar la vida de las personas que han prosperado económicamente

Leer y estudiar la vida de las personas que han prosperado económicamente puede brindar lecciones importantes y valiosas. Analizar sus biografías, entrevistas y estrategias permite identificar hábitos efectivos, valores y enfoques que contribuyeron a su éxito.

Aprender de sus errores y aciertos proporciona una guía práctica para alcanzar metas financieras personales. Este enfoque no solo motiva, sino que también ofrece un marco de referencia realista para la planificación financiera y el emprendimiento.

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Deja tu huella en el camino y otros te descubrirán. 

CINCO PRINCIPIOS PARA SER LIBRE FINANCIERAMENTE

Alcanzar la libertad financiera es un camino emocionante y transformador. Aquí tienes cinco principios fundamentales para lograrlo:

  1. Gasta menos de lo que ganas:
  2. Puede sonar ilógico, pero es la base de todo. Si cada mes tus gastos superan tus ingresos, nunca avanzarás. Piensa en tu dinero como semillas; si las consumes todas, nunca crecerán árboles. Crea un presupuesto realista y sé consciente de tus hábitos de consumo.
  3. Invierte en ti mismo:
  4. Tu conocimiento y habilidades son tus mayores activos. Aprende constantemente, ya sea a través de cursos, libros o experiencias. Cuanto más valioso seas, mayores serán tus oportunidades de aumentar tus ingresos. Recuerda, el interés compuesto no solo aplica al dinero, sino también al aprendizaje.
  5. Diversifica tus fuentes de ingresos:
  6. No dependas únicamente de un salario. Explora otras vías como invertir en acciones, bienes raíces o iniciar un negocio. Imagina que tus ingresos son una mesa; si tiene más patas, es más estable. Diversificar te protege ante imprevistos y te acerca a la libertad financiera.
  7. Elimina deudas innecesarias:
  8. Las deudas pueden ser una carga que te impide avanzar. Prioriza pagar aquellas con mayores intereses. Cada deuda pagada es un paso más hacia la libertad. Es como quitarte peso de una mochila mientras subes una montaña; entre menos peso, más fácil es el ascenso.
  9. Ten metas financieras claras: Define qué significa para ti la libertad financiera. ¿Es retirarte temprano? ¿Viajar por el mundo? Establece objetivos concretos y plazos. Sin un destino claro, es difícil trazar una ruta. Tus metas serán el motor que te impulse en momentos de duda.

Además, es esencial rodearte de personas que compartan tus aspiraciones o que ya hayan logrado lo que buscas. Sus experiencias te inspirarán y te ayudarán a evitar errores comunes.

Por cierto, ¿has pensado en cómo la tecnología y las nuevas tendencias, como las criptomonedas o las inversiones sostenibles, podrían encajar en tu plan financiero? El mundo financiero evoluciona rápidamente, y mantenerse informado puede abrirte oportunidades inesperadas.

¿Cómo puedo crear un presupuesto efectivo?

Crear un presupuesto efectivo es un paso gigante hacia la libertad financiera que buscas. Aquí te muestro cómo puedes hacerlo de manera práctica y personalizada:

  1. Conoce tus ingresos y gastos reales:
  2. Empieza por anotar todos tus ingresos mensuales netos. Luego, durante un mes, registra cada gasto que hagas, desde el alquiler hasta ese café de la tarde. Puedes usar una libreta, una hoja de cálculo o aplicaciones móviles. Este hábito te dará una radiografía precisa de tu situación financiera actual.
  3. Categoriza tus gastos:
  4. Divide tus gastos en categorías como necesidades básicas (vivienda, alimentación, servicios), gastos variables (entretenimiento, compras personales) y obligaciones financieras (deudas, ahorros). Imagina que tu dinero es energía; al organizarlo, decides conscientemente a qué áreas le das más poder.
  5. Establece límites y objetivos:
  6. Una vez que sabes en qué gastas, puedes fijar límites para cada categoría. Por ejemplo, destinar un porcentaje fijo de tus ingresos al ahorro o a pagar deudas. Tener metas específicas, como «ahorrar el 15% de mis ingresos cada mes», te da un rumbo claro. Es como configurar el GPS antes de un viaje; sabes exactamente hacia dónde te diriges.
  7. Ajusta y prioriza:
  8. Identifica gastos innecesarios o áreas donde puedes recortar. Tal vez descubras que las suscripciones que no usas o las compras impulsivas están drenando tu bolsillo. Prioriza lo que realmente aporta valor a tu vida. Es similar a limpiar tu armario; te quedas con lo esencial y te deshaces de lo que ya no necesitas.
  9. Revisa y actualiza regularmente:
  10. La vida es dinámica, y tu presupuesto debe reflejar esos cambios. Revisa tu plan financiero al menos una vez al mes. Así puedes adaptarte a nuevos desafíos o aprovechar oportunidades. Piensa en tu presupuesto como en un jardín; necesita cuidados constantes para florecer.

Consejos adicionales para potenciar tu presupuesto:

  • Automatiza tus ahorros:
  • Programa transferencias automáticas a una cuenta de ahorro o inversión. Así, te aseguras de «pagarte a ti mismo» primero y reduces la tentación de gastar ese dinero.
  • Utiliza herramientas digitales:
  • Hay aplicaciones que facilitan el seguimiento de tus gastos y te ofrecen informes visuales. La tecnología puede ser tu aliada para mantener el control sin tanto esfuerzo.
  • Incluye un fondo para emergencias:
  • Destina parte de tus ahorros a un fondo que cubra al menos tres a seis meses de gastos básicos. Esto te dará tranquilidad ante imprevistos y evitará que recurras a deudas.
  • Celebra tus logros:
  • Reconoce y premia tus avances financieros. Alcanzar una meta, por pequeña que sea, es motivo de celebración. Esto te mantendrá motivado en el camino.

Además, considera involucrar a tu familia o pareja en este proceso. Cuando todos están en la misma sintonía financiera, es más fácil lograr objetivos comunes y apoyarse mutuamente.

Por cierto, mientras trabajas en tu presupuesto, ¿has pensado en cómo incrementar tus ingresos? A veces, además de reducir gastos, buscar formas de ganar más puede acelerar tu camino hacia la libertad financiera. Ya sea mediante un proyecto paralelo, inversiones o desarrollando nuevas habilidades que aumenten tu valor en el mercado laboral.

Algunos consejos adicionales:

  • Establece metas claras:
  • Define cuánto quieres aumentar tus ingresos y en qué plazo. Esto te ayudará a enfocarte y medir tu progreso.
  • Administra tu tiempo eficientemente:
  • El tiempo es un recurso limitado. Prioriza actividades que te acerquen a tus objetivos financieros y minimiza distracciones.
  • Mantén una mentalidad abierta:
  • A veces, las oportunidades vienen de lugares inesperados. Estar dispuesto a probar cosas nuevas puede marcar la diferencia.

Además, es importante recordar que aumentar tus ingresos es solo una pieza del rompecabezas. También es crucial gestionar bien ese dinero adicional, evitando gastos innecesarios y reinvirtiéndolo sabiamente para seguir creciendo.

Por cierto, ¿has considerado cómo las tendencias actuales, como el comercio electrónico o las criptomonedas, podrían encajar en tus planes? El mundo financiero está en constante cambio, y adaptarse puede ofrecer ventajas significativas.