
Todo es cuestión de disciplina y comienza con un simple paso, hacer lo que puedas hacer una vez que hayas hecho eso podrás seguir trabajando para llevar lo mejor de ti a un nivel superior
Cada vez que completas una actividad y descansa te estás preparando para un logro aún mayor; pero he aquí una nota de precaución, no descanses demasiado, por qué porque las malas hierbas pueden apoderarse del jardín.
Probablemente hayas notado que los niños ya lo han descubierto, así es como mantienen las cosas en movimiento, consideran el descanso como una necesidad no como un objetivo.
El objetivo de la vida no es descansar, el objetivo de la vida es actuar y pensar en más disciplinas, piensa en más formas y medios de utilizar tu propia sabiduría, tu propia filosofía, utiliza tu propia actitud, tu propia fe, tu propio coraje tu propio compromiso, tus propios deseos, tu propio entusiasmo.
Invierte en ti mismo, en disciplina para que tus talentos no se desperdicien, de este modo, la más pequeña de las disciplinas puede transformar tu vida.
Únete a ese pequeño porcentaje de personas verdaderamente disciplinadas y descubre cuál es realmente lo mejor de ti.
Date una recompensa
Por cada esfuerzo disciplinado existen múltiples recompensas, ese es una de las grandes leyes de la vida; de hecho es una extensión de una de esas leyes Divinas que dice que si siembras bien, cosecharás bien y he aquí es una parte única de la ley de siembra y cosecha, no solo sugiere que todos cosecharemos lo que hemos sembrado sino que también sugiere que cosecharemos mucho más.
La vida está llena de leyes que gobiernan y explican los comportamientos, pero; está ley bien puede ser la ley principal que debemos comprender que por cada esfuerzo disciplinado hay múltiples recompensas.
Si prestas un servicio único tu recompensa se multiplicará, si eres justo honesto y paciente con los demás tu recompensa se multiplicará.
Si das más de lo que esperas recibir, tu recompensa será mayor de lo que esperas, recuerda la palabra clave aquí como bien podrás imaginar es: Disciplina todo lo que tiene valor requiere cuidado atención y disciplina.
Los niños necesitan disciplina, deben tener una estructura construida para ellos donde deben tener límites dentro de los cuales trabajar para que se sientan seguros y cómodos para explorar y crecer.
Deben aprender a reconocer lo que está bien y lo que está mal, qué comportamiento es aceptable y qué no. Los niños requieren una disciplina constante y consistente, de lo contrario se sentirán confundidos.
Asimismo, nuestros pensamientos requieren disciplina, debemos determinar consistentemente nuestros límites internos y nuestros códigos de conducta o nuestros pensamientos serán confusos.
Si nuestros pensamientos son confusos nos perderemos irremediablemente en el laberinto de la vida. Los pensamientos confusos, producen resultados confusos.
Recuerda la ley, por cada esfuerzo disciplinado hay múltiples recompensas. Aprende la disciplina de pagar tus facturas a tiempo, llegar a las citas a tiempo o utilizar tu tiempo de manera más efectiva.
Aprende la disciplina de prestar atención o pagar sus impuestos y pagarte a ti mismo aprenda la disciplina de tener reuniones periódicas con sus asociados, su cónyuge tus hijos y con tus padres, aprende la disciplina de aprender todo lo que puedas aprender de enseñar todo lo que pueda enseñar, de leer todo lo que pueda leer.
Para cada disciplina hay múltiples recompensas, por cada libro, nuevos conocimientos, por cada éxito una nueva ambición.
Por cada desafío una nueva comprensión.


