Quien piensa en pequeño ya sea por temor al fracaso o al propio éxito no está viviendo conforme a su pleno potencial, tanto en términos de su propia vida como de su aportación a los demás.

La acción
La acción indicada para empezar a pensar a lo grande es que a anotes cuáles crees que son tus talentos naturales, deberás anotar también un mínimo de tres estrategias, con las que podrías solucionar los problemas a diez veces más personas de las que ahora abarcas en tu empleo o negocio.
Ver oportunidades y actuar
Con el dinero, al igual que en otros aspectos de la vida, cuanto más grande es una recompensa mayor es el riesgo; los ricos están dispuestos a arriesgar porque constantemente ven oportunidades.
Mentalidad de riqueza
La gente con mentalidad de riqueza cree que si las cosas no salen del todo bien siempre podrán recuperar su dinero; los pobres sin embargo esperan el fracaso carecen de confianza en sí mismos y en sus capacidades.
Ven obstáculos y prefieren no tomar riesgos hay un cierto elemento de lo que mucha gente denomina suerte que está asociado con el hecho de hacerse rico o incluso con prosperar en cualquier cosa.
No es cuestión de suerte
No habrá suerte alguna que se ponga en tu camino a menos que adoptes alguna forma de acción una condición indispensable para tener éxito a nivel económico es hacer algo, comprar algo, o poner algo en marcha.
Concéntrese en oportunidades
Aquello en lo que uno se enfoca, determina lo que se encuentra en la vida, céntrate en las oportunidades, y eso es lo que encontrarás. Por otro lado, los problemas que surjan por el camino los solucionarás en el presente, pero tu mirada debe estar siempre dirigida hacia tu meta.
Concéntrese en ganar
Si quieres llegar a ser financieramente solvente, céntrate en ganar, en conservar, y en invertir tu dinero. Si quieres ser pobre, céntrate en gastarte el dinero; aquello en lo que te centras se expande, el miedo al fracaso hay que perderlo, ya que nadie sabe lo que sucederá en el futuro.
Es importante aplicar el principio conocido como: preparados apunten, fuego, la inversión del orden tradicional de esos factores significa que debes prepararte lo mejor, que puedas en el menor tiempo posible y pasar a la acción.
Después irás corrigiendo por el camino los fallos, lo importante es meterse en el juego con lo que tengas, desde donde te encuentres, este es con muchísima diferencia el mejor modo de aprender acerca de un negocio porque lo ves desde dentro.
La acción propuesta
Es precisamente saltar al ruedo, este método te permite aprender a hacer contactos que se te abran otras puertas, o puede que descubras que realmente no te gusta ese sector; nunca sabes por dónde saldrá el toro si no lo intentas.
Bendice lo que quieras tener
Los pobres miran a menudo el éxito de otros con resentimiento, con celos y con envidia, es como si creyeran que son ellos los que les convierten en pobres, y es el clásico discurso de las víctimas.
Los pensamientos y opiniones al entrar en tu mente no son buenos, ni malos, correctos ni incorrectos; pero al entrar en tu vida pueden influir tanto positiva como negativamente, en tu felicidad y en tu prosperidad, las quejas de los pobres no influyen en la felicidad o en la riqueza de los acaudalados, pero sí en la propia prosperidad de los pobres.
No tienes por qué ser perfecto para hacerte rico
Pero sí es necesario que reconozcas cuándo tu forma de pensar no resulta estimulante para ti o para los demás; en ese momento debes volver a centrarte rápidamente en pensamientos más constructivos.
Generar confianza en los demás
Otra de las capacidades fundamentales necesarias para hacerte rico es la de generar confianza en los demás, la gente solo querrá hacer negocios contigo o adquirir tus productos o servicios si eres alguien en quien se pueda confiar.
Contra la visión negativa que algunos pobres tienen acerca de los ricos, estos deben ser personas centradas persistentes trabajadoras, buenas con los demás, comunicadoras, inteligentes y expertas en al menos un área o un tema concreto.
Las personas más ricas por lo general son también las más agradables y las más generosas, la idea de que toda la gente millonaria es mala, responde más a la ignorancia de aquellos que piensan asi.
Bendecir aquello que quieras
Te animo a practicar las enseñanzas originarias de los ancianos de Hawái que motivan a bendecir aquello que quieras y que reúnen una serie de principios.
- El Mundo es lo que uno piensa que es.
- No existen verdaderos límites entre tú y tu cuerpo.
- Tú y los demás.
- Tú y tu fe en Dios.
- La energía fluye hacia donde diriges tu atención.
Ahora es el momento de poder Amar, de estar feliz con algo; todo el poder viene de Dios y nuestro interior.
Dime con quién andas y te diré quién eres
Aquellos que tienen éxito buscan a otras personas para brindarles una oportunidad y motivación además de darle los modelos de aprender, el modo más rápido y fácil de crear riqueza.
Es aprender exactamente cómo juegan los ricos al juego del dinero, imitar sus estrategias internas y externas te llevarán muy probablemente a obtener sus mismos resultados.
Tener un espíritu optimista
A menudo se encuentran personas que tienen un espíritu optimista, pero sus parejas o socios son todo lo contrario; se aconseja en estos casos no intentar cambiarles, sino trata tú de convertirte en su modelo de referencia; pues la energía tanto la buena como la mala es contagiosa,
Las personas negativas
Lo que ganan la mayoría de las personas negativas no va más allá de un veinte por ciento de la media de los ingresos sus amigos más optimistas, por esa razón sería mejor vigilar con quién nos relacionamos y elegir con cuidado con quién pasamos nuestro tiempo.
Gente rica versus gente pobre
La gente rica anda con ganadores, la gente pobre con perdedores, la práctica de todo esto, consiste en leer la biografía de personas que aparte de ser ricas y prósperas, se deben de tener como modelo de inspiración.


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