EL FRACASO VIENE DE AFUERA?

Muchos hombres creen que el fracaso viene de fuera, que es culpa de un mal jefe, de una economía injusta, de una oportunidad que nunca llegó.

Pero lo cierto es que, en la mayoría de los casos el verdadero saboteador vive dentro, está escondido y se presenta en la forma en que piensa, en las historias que repite en silencio, o en las excusas.

Yo he aprendido que lo que lo separa a uno del éxito, no son sus circunstancias, sino sus creencias. Así como lo oyes, cada pensamiento que toleras sin cuestionar puede convertirse en una barrera invisible que lo mantiene estancado incluso mientras se esfuerza.

Pero, así como los pensamientos limitantes se aprenden: también pueden desaprenderse, la mente es moldeable y cuando tu empiezas a dominarla en lugar de obedecerla.

El Mundo cambia, porque el éxito no comienza cuando obtienes resultados, comienza cuando dejas de traicionarte con lo que piensas, hay algunos pensamientos que, aunque parezcan inofensivos sabotean tu avance.

y cada día, identificarlos es el primer paso para liberarse. un pensamiento que sabotea tu éxito y es uno de los más comunes y aceptados y destructivos es decirse: No soy suficiente, no lo dices en voz alta tal vez ni siquiera lo formulas claramente, pero lo sientes y lo arrastras o lo cargas.

 Cada vez que duda de sí cada vez que se compara cada vez que frente a una oportunidad piensa que alguien más está más más calificado, más listo esa idea silenciosa de que hay algo dentro de usted que le falta que le falla que no está al nivel y esa idea lo detiene no porque sea cierta sino porque que su mente la asumió.

Como verdad y el cerebro una vez programado trabaja para confirmar sus creencias no para desafiarlas, entonces lo empuja a tomar decisiones pequeñas, a soñar en corto a conformarse a postergarse, a no mostrarse no por incapacidad, real sino por fidelidad a esa mentira antigua que repite cada mañana.

 Yo no soy suficiente y esa mentira se filtra en todo, en cómo camina en cómo habla en cómo mira en cómo decide lo vuelve tibio, inseguro, lento porque si en el fondo cree que no es suficiente entonces no va a permitirse ganar porque si gana, el mundo lo verá, y si el mundo lo ve, temerá ser descubierto como un fraude.

Ese es el pensamiento y raíz de la mayoría de sus bloqueos, no el miedo al fracaso; sino el miedo a que los demás descubran que no merece el éxito y ahí es donde se destruye a sí mismo sin saberlo, rechazando oportunidades, evitando retos quedándose en lo seguro.

Procrastinando hasta el punto de sabotaje y luego lo justifica como: No era el momento, no me sentía bien, no tenía tiempo; pero la cruda verdad es que algo dentro de usted decidió no avanzar, porque cree que no vale lo suficiente.

Tienes que entender esto con urgencia; nadie llega a una meta grande creyendo que no lo merece, nadie se convierte en su mejor versión desde una identidad herida, tiene que reescribir esa creencia no cuando tenga resultados, no cuando otros lo validen.

Aunque te duela y no tengas resultados todavía, aunque la voz del pasado grite lo contrario, tienes que mirarte al espejo y afirmar con firmeza soy suficiente no por lo que he logrado; sino por lo que he decidido construir porque cuando se asume suficiente franqueza.

Entonces empiezas a moverte diferente, a hablar con más claridad, y a tomar decisiones con más fuerza a dejar de pedir permiso para existir, este pensamiento aparentemente pequeño es el que ha saboteado a miles de vidas porque no se nota de inmediato, no grita, no golpea, solo susurra todos los días y lo que se susurra todos los días se convierte en ley.

Romper esa ley es tu deber desactivar esa voz, es tu responsabilidad porque mientras no lo hagas, seguirás actuando como una persona que intenta crecer pero que nunca llega lejos.

Avatar de fvida1350Sen.blog

Francisco A Orozco D.

ACCIONES PARA LA RIQUEZA

Algunas acciones de riqueza con los que se puede aprender a pensar como la gente adinerada

  1. La actitud es imprescindible

Es importante que tengas la creencia de que tú estás al mando de tu vida especialmente en la parte financiera, si quieres crear riqueza, eres tú quien consciente o inconscientemente toma todas las decisiones que te llevan al éxito a la mediocridad.

Los apuros económicos de las personas pobres suelen enfundarse en el papel de víctima, y en consecuencia solo consiguen eso, ser pobres.

Hay tres pistas para saber cuándo la gente se está haciendo la víctima, culpa que los males económicos se deben a cualquier circunstancia o cualquier persona, pero nunca es por ellos mismos.

Las excusas

Si te escudas en que el dinero no es importante sencillamente no tendrás dinero, la gente rica comprende la importancia del dinero y el lugar que éste ocupa en nuestra sociedad.

Las quejas

Debes de asegurarte bien de no estar cerca de los que se quejan, porque la energía negativa es; infecciosa, la culpa, las justificaciones y las quejas, son como unas pastillas que debilitan y llevan al estrés y conllevan al fracaso.

No existe ninguna víctima que sea rica, ejercer el papel de víctima tiene una serie de recompensas como, por ejemplo: Recibir atención de los demás, los buscadores de atención se aseguran de no hacerse nunca ricos, para seguir siendo víctimas.

Una proposición importante es que cada uno haga un informe al final de cada día con algo que le haya ido bien y con otro mal.

A continuación, hay que escribir qué parte de responsabilidad se ha tenido en cada una de esas situaciones con el fin de ser conscientes de las estrategias que funcionan y las que no.

Jugar a ganar

La principal preocupación de la gente pobre, en lo que se refiere al dinero es la supervivencia y la seguridad en lugar de crear riqueza y abundancia.

La gente de clase media al menos va un paso más allá, su gran meta en la vida resulta ser también que solo quieren comodidad.

Tanto una como otra aspiración son juegos a la defensiva con estrategias pensadas para no perder.

La gente rica en cambio entra al juego del dinero para ganar, el objetivo de la gente verdaderamente rica es tener una riqueza y abundancia.

No es solo tener montones de dinero, si tu fin es estar cómodo económicamente lo más probable es que jamás te hagas rico; pero si tu meta es ser rico lo más probable es que acabes estando inmensamente cómodo.

Es importante anotar dos objetivos económicos que demuestren tu intención de crear abundancia hay que escribir además unas metas para los ingresos anuales, y una fortuna neta que sean alcanzables en plazo razonable.

Compromiso

Frente al deseo cada individuo tiene unas creencias personales sobre lo maravilloso que sería convertirse en rico, Su mente, sin embargo, tiene también información negativa acerca del hecho de tener demasiado dinero.

Algunas de estas ideas quizá te resulten familiares: Y si luego lo pierdo todo, entonces sí que sería un fracasado, nunca sabré si gusto a la gente por mí mismo o por mi dinero, tendré que dar la mitad de mi dinero a la Hacienda Pública, es demasiado trabajo, mi salud se resentiría, todos van a querer que les dé dinero, podrían robarme, podrían secuestrar a mis hijos.

Estos mensajes contradictorios pueden parecer bastante inocentes, pero en realidad constituyen una de las principales razones por las que la mayoría de la gente nunca llega a ser rica.

Los millonarios son totalmente francos a la hora de decidir que quieren riqueza, ellos son firmes en su deseo y están completamente comprometidos.

Saber lo que uno quiere es fundamental para llegar a conseguirlo. No obstante, existen tres niveles de lo que se denomina querer:

El primero es: Quiero ser rico, eso es otra forma de decir si me cae como llovido del cielo lo cogeré el solo hecho de querer no sirve de nada.

El segundo es el de: Elijo ser rico, esto implica decidir convertirse en una persona rica, la palabra decisión procede del término latino decidere que significa eliminar.

Cualquier otra alternativa a elegir es mejor pero no lo óptimo.

El tercer nivel es: Me comprometo a ser rico, la definición del verbo comprometerse es dedicarse sin reservas a hacerse rico; esto requiere el cien por cien de tu esfuerzo y una actitud de no rendirse.

Es importante para ti generar riqueza y comprometerte ante algún familiar o amigo a poner todo de tu parte para alcanzar el mayor éxito.

Pensar a lo grande

La Ley de Ingresos dice que se te pagará en proporción directa al valor de lo que tú des. Según el mercado hay cuatro factores que determinan tu valor en el mercado: Oferta, demanda, calidad y cantidad.

El mayor reto para la mayoría de la gente es la cantidad, otra forma de expresar esto es preguntarte a cuánta gente sirves o a cuánta gente afectas realmente con tu trabajo.

Pues bien, si hacerte rico debe implicar un valor añadido a la vida del mayor número posible de personas las investigaciones demuestran que las personas más felices son las que utilizan sus talentos naturales al máximo.

El empresario es como alguien que soluciona problemas a la gente obteniendo por ello una ganancia, a cuanta más gente ayude es más rico.