La libertad financiera es algo objetivo, pues es tener una suma de dinero. Se trata del ingreso pasivo que tú o tu familia necesitarían para mantener el nivel de vida que tienen.sin recibir ingresos del trabajo y sin gastarse el capital o el patrimonio, sino solo las rentas, pensiones o recursos que perduren.
¿Y cómo calcular la cifra que se necesitaría para alcanzar la libertad financiera?
Depende de las metas, edad y circunstancias de cada persona. Por ejemplo, se puede plantear una suma para cubrir las necesidades mínimas, otra para seguir una vida cómoda y otra diferente para llevar una vida sin contratiempos.
La paz financiera

Paz financiera implica tener la certeza de que puedes vivir sin dinero, con poco o mucho. Que tu felicidad y tranquilidad no dependen de lo que tengas en el bolsillo sino de la actitud con la que te enfrentas ante tus circunstancias y relaciones. La paz financiera, en definitiva, no tiene que ver con el dinero, sino con los pensamientos.
Las expectativas.
Así, por ejemplo, una persona puede vivir en una casa modesta de madera, apenas tener para comer o verse obligada a pedir limosna en la calle y sentir que no necesita más; que tiene lo suficiente y está en paz con el dinero.Eso es paz financiera.
Otra persona, en cambio, puede tener patrimonio e ingresos pasivos más que suficientes para cubrir sus gustos y necesidades, pero incluso así pensar que aún no lo tiene, que le falta, que no tiene seguridad y por todo ello sentir angustia e incertidumbre. Eso no es paz financiera.
Quizá algunos opinen que alguien debería tener o hacer esto o lo otro. Que lo normal o lo mínimo sería poder tener estos u otros ingresos. Pero al final, en realidad, cada uno decide y vive como quiere vivir.
A unos los llamarán irresponsables, negligentes o inconscientes, y a otros ambiciosos, insaciables, codiciosos o avaros. Hay quienes sufren por el dinero; cuando tienen y cuando no tienen. Esto es importante, porque la publicidad nos vende que para ser exitoso hay que tener una mansión, un auto, ropa de lujo, viajar y beber champaña.
Muchas personas que no tienen o viven estos lujos se sienten angustiados o fracasados, cuando quizá ni les interesan las mansiones, los autos de lujo, las marcas o los viajes.
Cuando los lujos solo se quieren para competir o demostrar algo a los demás, no contribuyen a la paz financiera, sino al contrario. Al final, como vemos, cada uno es diferente y tiene unas metas y valores distintos. En definitiva, la paz financiera se logra cuando uno valora y agradece lo que tiene.
No hay paz sin gratitud. Dicen, y que para lograr lo que se quiere es importante amar, agradecer y valorar lo que se tiene. Es una actitud que implica disfrutar del proceso de crecer, de reconocer que los errores, los inconvenientes son parte del camino, que son la vida misma con sus lecciones, subidas y bajadas.
Tenemos la capacidad de resolver y de crecer con todos los desafíos que nos presente la vida. Puede haber personas que tengan la libertad financiera y no tengan paz. O personas que tengan paz financiera y no tengan libertad financiera.
Quizá quieras convertirte en millonario. Tal vez solo estás buscando paz y seguridad financiera, dejar la esclavitud y sentir que tienes el control de tu presente y futuro económico y, en definitiva, ¡el control de tu paz!
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